domingo, diciembre 25, 2005

Mara Pastor

Mara Pastor (San Juan, 1980) – Poeta, narradora y malabarista. Cursa estudios doctorales en la Universidad de Michigan. Edita la revista La secta de los perros. Su primer poemario se titula Alabalacera (Terranova, 2005). Los poemas aquí presentados pertenecen al Óxido (inédito). NR






La poeta que quiso ser Roche

Mientras
una vela se derrama en una falda corta,
corta,
quizás como todo,
ha descubierto,
con olor a sándalos arábigos,
el mentón reposa sobre la almohada,
y los ojos lo miran y piensan,
como en esos días en que un dúo de ojos musita
sobre lo que está en la almohada,
que nunca la ceniza había tenido música de cuna integrada.
Quizás por eso,
las piernas deshojadas salieron victoriosas,
le dice el izquierdo al derecho en re menor.
La mano,
en tanto,
toma la brocha y pinta el lienzo de colores,
para luego esperar con el humo de cientos de pulmones a que seque.
Da una segunda capa de pintura negra,
sobre aquella.
Hasta que la noche también se seca.
Una navaja afilada se lima las ganas,
y el festín se abre camino entre los óleos.
incisiones sobre la oscura vitalidad del lienzo
traslucen los cromos,
y se crean como en escultura descubierta
ante los ojos del público
en el museo de los sientos más pictóricos.
La escena, figurativa, por cierto,
tiene un toque surrealista en los pies del sujeto.
Un dedito,
uno sólo,
no guarda proporción con las medidas que dictan los clásicos.
Es entonces,
cuando la pequeña falla certifica
que no hay que salir de la pintura,
porque la pintura es un hermoso espejo.


nuda ocre

y sobre un blando colchón tenderé yo mis miembros
SAFO

Desvestida
He soñado
que, enyesadas las dos piernas,
te he llorado hasta el amanecer,
cuerpo de mujer
La danza era un gateo de ideas lastimadas,
cada oración dormida era un rollo de frenos
Prótesis bañadas en la sangre que derrama
la herida siniestra de alguna Mary Shelley
Todo mi lívido tiene que ver contigo
con la imagen de tu cuerpo en mi pecho derramado,
Es el espejo cóncavo del deseo
que talan en mis vicios dos almendras
Sé que puedo ser Narcisa,
Sé que Dafne me seduce
Rebaso el linde del deleite y embeleso mi carne,
creándote a mi imagen,
para que me devores
Y cuando,
trémulo,
el timbre se acaricia el recuerdo,
despertando el tacto de la seda cobriza,
exhalo con la fuerza de una fuente inagotable,
y observo la cascada de mi risa sin muletas,
y velo el mar que baña el cuerpo de una diosa
y siento en el oleaje la plenitud silente
de quien se ha divertido, con su presencia,
a solas.


La saya

Acorde retumba
con los cuerdos,
hilo cárdeno
ciertas yagas se descosen
al lamer
lo innombrable
Cruzas los ladrillos sin los ojos
puestos
Un hipódromo hubo
la furia desbocada en el Parnaso
obstáculos en el camino, hace falta
la foto de prueba

Di la verdad,
se queda puesta
la ropa, fluorescen luces
como al otro lado del aeropuerto.
Cae, del florero,
la sed
y moja la saya
Cae, de la mesa,
un elogio
erizando el ruedo
Cae, la cerámica.
El agua moja,
la herida se deshace
No sabía que el hambre
respiraba en la despensa
ni que el aire
alimentaba penas desoladas
La calle está vacía
Estaciona
y subamos al arpa
en la orilla.
así no nos diremos:
nunca visitamos
los jardines interiores
sólo la noche
en que el piano se tocó solo
la cerveza quiere que me invites
antes de montarme
chubasco


Con ojos nudados (ars)

No se sabe cuándo llegará la dosis
Qué enredo será el culpable
de linear hacia zonas trazadas a lápiz gris
En qué cámara de gases recogeremos prendas
En qué ahorcado momento
descenderé del nudo de tus brazos
Sólo espero que cuando llegue la dosis,
cuando sepas al culpable de tus tonos goyescos,
ya no recojas gases en la cámara de prendas,

no desciendan tus brazos del nudo de un abrazo
y que el lazo no se lleve la desnudez de mi letra.

5 comentarios:

  1. Anónimo10:55 p. m.

    Yo quiero tirarme a Mara Pastor. ¿Qué tengo que hacer para que ella me de un break?

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  2. hay cinco cosas que casi nunca fallan:

    1. bailar salsa
    2. tener una cafetera expreso
    3. hacerme reír sin hacerte el tonto
    4. paracerte un poquito a polífemo, o sea, ser un poco monstruoso.
    5. emborracharme

    si juntas dos de esas en cualquier combinación puede que te dé el break.

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  4. Anónimo11:14 a. m.

    Pero que buena esta esa maidita

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