domingo, enero 01, 2006


J. P. Emmanuel,
el último metafísico

J. P. Emmanuel (San Juan, 1971). Puerto Rico lo conoce como Freddy, pero él insiste en firmar con seudónimo su descomunal obra poética. J. P. Emmanuel atesora hasta el momento siete libros inéditos. Lo único que ha dado a la imprenta son dos textos para la Antología de la poesía latinoamericana del siglo XXI (México, 1997), uno para la revista electrónica El fémur de tu padre y otro para la desaparecida (sniff, sniff) El mono adivino. El resto de su obra pertenece a la mitología literaria sanjuanera. Los poquísimos que han leído a J. P. Emmanuel se reparten en dos grupos antagónicos: sus apologistas y sus detractores. En la secta de los primeros están Danny Rivera,  Rebio Díaz, Milton y yo. El segundo grupo lo encabezan Marcelino Canino, Quetzal Acosta, Gregorio Andújar Rangel, Frank Font y Che Melendes. Corresponde a ustedes el pasar juicio y ubicarse a uno u otro lado de la cuestión. NR

-----------------------------------------

La otra margen

Para que alcance la vida, la vida me devuelve la muerte. La eternidad es generosa en deshabitarme, suficiente en advertirme, comprensiva eternidad que se echa a un lado y permite las inexactitudes y los sueños para mi silencio de libro escrito y mi desasosegada superficie nocturna.

Para que alcance un trayecto, constituye inteligencia este vacío de voz que la vida me devuelve, esta sequía de abrazos, esta confidencia de soledad y este libro de noche que interrumpimos mientras participamos en operación y actividad.

Todo es oscuro salvo esta luminosidad nocturna, y la textura solidaria de las multitudes es oscura salvo este privilegio de ausencia de compañía, y el océano es fatigoso salvo en el tiempo de la navegación.

El edificio de luces escribe y permuta bajo esta lámpara de buhardilla.
En el viaje, sobre el desvelo sosegado, tres hombres de tres pedazos y una idea, existentes tres vidas de un único brazo y tres deseos, tres paredes infinitas de una ranura que parte como divisiones el paisaje.

En la caminata de un esfuerzo sobre lo elemental, donde mora ese flanco de sumisión y juego que es un edificio, que es un significado, que es una substancia de piedra y ventanas aéreas, la buhardilla encendida del centro, una idea de un solo brazo con fracturas y divisiones del paisaje es suficiente para esta sequía de confidencias.

Estando próximos a ser apetecidos, el pedazo de mi fraccionamiento se conduele de participación, la idea de que, por el contrario, me sucede como una atmósfera, como un alto ingreso en público de ejemplares, mi cuerpo desciende.

Estando lejanos a ser perfectos, el trozo de mi costumbre entumece de esfuerzo, recibe indulto en sus ojos y conserva la discreción de no ser la felicidad de todas las partes.

Es la hora para que alcance la vida de advertirme en tus paladares incómodos, en tus exigencias tenaces, de aparecer hasta por el viento, de desvanecerme entre multitudes escépticas, de contemplar el vino con agrado, de residir en el desierto.

Es el silencio para que alcance la vida, el costo de tolerar agresiones y devolver existencia, silencio escabroso, penuria sintomática del fin.

A la inversa del miedo me sobra, luego de ser devuelta debajo de un sustantivo inexacto, la idea del vencimiento del deterioro, mi definitiva permanencia sobrevolando las dudas.

7 comentarios:

  1. EL BOBBY12:05 a. m.

    SANTISIMO! NESTOR, PERO Y ESE PAJARAZO QUE TU HA PUESTO AHI?!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Anónimo4:27 p. m.

    digale al pajarazo que se corte el pelo, que la merusa le pue coltal la musa...

    ResponderEliminar
  3. Anónimo6:57 p. m.

    oye, pero lo amigo no tienen que ser lo mejore escritore. basta que sean amigo. conzco hijeputa que escriben bien.

    ResponderEliminar
  4. tú tienes razón, si señor, es así como tú dices.

    ResponderEliminar
  5. Anónimo9:29 p. m.

    cual es tu vaina con el Che?

    ResponderEliminar
  6. Anónimo6:50 p. m.

    ALguien por aquí que me pueda decir cómo contactar a Quetzal Acosta?

    ResponderEliminar
  7. la ultima vez que vi a Quetzal fue jugando domino en El boricua, pero de eso hace ya tiempo. A lo mejor regreso a Miami. Preguntale a Eddie por el, a lo mejor sabe.

    ResponderEliminar