jueves, febrero 09, 2006


Taty Hernández
con otro sobre ruinas


Taty Hernández, responsable de la comunidad literaria cibernética El Patio de las Cayenas, es abogada, modista, locutora, narradora y hasta poeta. Vive en Jabaracoa, República Dominicana, el único lugar del mundo en donde los tragos se piden sin apearse del caballo. Salud! NR


Cuando no existan las ruinas

Cuando no existan las ruinas
no seremos cenizas,
tampoco archipiélagos.

No habrá caballitos de mar
aleteando en la arena.
Quedarán los deseos perennes
de sentarnos frente al Mar de Galilea.
Nuestro espíritu buscará ansioso los laberintos
por donde Safo delineaba sus versos.
Cuando no existan las ruinas
volveremos a ser piedras.
Trasladaremos las palabras
más allá del minutero.
Volveremos a ser
ninfas, dioses o sirenas,
y se nos atragantarán las emociones
que nunca expandimos en el rugir del viento.
Buscaremos exóticos objetos
que nos traigan los recuerdos
de haber sido entes de constelaciones ya idas.
Cuando no existan las ruinas
desaparecerán los corredores.
Ya nunca más veremos
el solsticio de invierno.
La primavera será difusa y, posiblemente,
en otros espacios otros
colores poseerán el arco iris.
No habrá más gráficos para dibujar
los besos que enlazaron perfiles isotópicos
en nuestras pieles.Cuando no existan las ruinas
habremos abandonado los siglos.

Nuestros pasos transitarán
por la Atlántida o más allá de la guarida
que forjaron aquellos sueños.
Habremos sido duendes o danzarines,
quizás hadas que no forjaron cuentos.

Cuando no existan las ruinas
sobornaremos la aurora.
En un manantial resurgirá el río escondido
y antes de desaparecer en la arena
un nido de rocas habrá refugiado su ruido.
Mas que nada seremos nosotros mismos,
los que nunca dejaremos de ser huellas.
No habrá caballitos de mar
aleteando en la arena.

Quedarán los deseos perennes
de sentarnos frente al Mar de Galilea.
Nuestro espíritu buscará ansioso los laberintos
por donde Safo delineaba sus versos.
Cuando no existan las ruinas
volveremos a ser piedras.
Trasladaremos las palabras
más allá del minutero. Volveremos a ser
ninfas, dioses o sirenas,
y se nos atragantarán las emociones
que nunca expandimos en el rugir del viento.
Buscaremos exóticos objetos
que nos traigan los recuerdos
de haber sido entes de constelaciones ya idas.
Cuando no existan las ruinas
desaparecerán los corredores.
Ya nunca más veremos
el solsticio de invierno.
La primavera será difusa y, posiblemente, en otros espacios otros
colores poseerán el arco iris.
No habrá más gráficos para dibujar
los besos que enlazaron perfiles isotópicos
en nuestras pieles.
Cuando no existan las ruinas
habremos abandonado los siglos.
Nuestros pasos transitarán
por la Atlántida o más allá de la guarida
que forjaron aquellos sueños.
Habremos sido duendes o danzarines,
quizás hadas que no forjaron cuentos.
Cuando no existan las ruinas
sobornaremos la aurora.
En un manantial resurgirá el río escondido
y antes de desaparecer en la arena
un nido de rocas habrá refugiado su ruido.
Mas que nada seremos nosotros mismos,
los que nunca dejaremos de ser huellas.

4 comentarios:

  1. Anónimo12:57 a. m.

    ¿Taty es soltera?

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  2. Anónimo8:59 p. m.

    Si, señor. ¿Por qué lo pregunta?

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  3. Anónimo8:01 a. m.

    porque me quiero casar con ella

    ResponderEliminar
  4. Anónimo2:09 p. m.

    Pues, enviele una foto al Dios Odradeck y el decidira si usted puede hacer la peticion de mano.

    ResponderEliminar