martes, abril 18, 2006

Wild Turkeys
 
Estoy en la 401 rumbo a Prince Edward County. Maneja Yudy, la mamá del Roquero, una abuelita entrañable que a sus ochenta puede conducir una station-wagon a 180 kilómetros por hora sin perder el hilo de la conversación. Nuestro destino es la granja de mi amigo a las afueras de Belleville, a unos pasos de donde el Lago Ontario deja de ser un mar picado y sucio para convertirse en un recodo del paraíso. Pero... para llegar allí hay que soportar la monotonía de casi 200 kilómetros de campos nevados. Sin embargo, en esta mañana soleada y ridículamente gélida el recorrido parece corto a golpe de una conversación indetenible.

Llegamos vivos a la granja. Wyllie, el hijo del Roquero, ha salido corriendo de la casa para recibirnos. Mi hijo y él son de la misma edad y estudian juntos en Toronto. En los meses de verano, el Roquero vive con Wyllie en una casita de madera hecha por él mismo y rodeado de diez acres de tierra que alquila a los campesinos de Cherry Town. La verdad es que es un tipo afable, de esos que pueden hablar horas enteras sobre sí mismos y no aburrirte ni un minuto. Aún no llega a los cincuenta, pero la melena descuidada le hace lucir de más edad. Ahora que lo veo vestido de granjero, con overol y sombrero de cuero, me parece una caricatura.

-What’s up, man?, le oigo farfullar desde lo hondo del granero.
-Not much. Just surviving, le contesto ensayando una sonrisa.

El Roquero es un anfitrión espléndido. En pocos minutos todos estamos devorando parte de la media res que ha guardado en el congelador desde el otoño. Es un huésped que se esmera en atenciones, pero yo desde hace días tengo la taciturnidad recrudecida y no lo puedo disimular.

El Roquero y yo no tenemos nada en común salvo el gusto por la rumba de Patato, a quien él asegura haber conocido de sus correrías de muchacho por el Spanish Harlem.

-Cool guy that Patato, a freaking genius!

Asiento mientras devoro mi ración. El Roquero es en realidad jazzista metido a roquero. Lidera un grupo que causó furor en los noventa: Spin Doctors. Según él, aún siguen tocando y hasta acaban de grabar un nuevo álbum, pero lo cierto es que hace ya bastante tiempo que no llenan estadios. Su sinceridad me conmovió. Empezaba a darme verdadera lástima hasta que me confesó que ese pedazo de tierra en la zona más fértil de Ontario la consiguió con una sola canción que alcanzó el número cuatro en el hit parade de los Estados Unidos: “Little Miss Can’t Be Wrong”. De inmediato recordé la letra de mis años de la universidad. Mary solía tararearla una y otra vez en el carro camino a su casa. No paraba hasta que llegábamos a Cupey en el Rabbit más triste del mundo. 

-Japan, dude! -el Roquero me saca del ensimismamiento- Two days ago, I received this letter from Japan. Guess what was inside… 10 grand from a marketing company. They used part of my song in a TV commercial.

-Lucky you, man! -le digo asombrado mientras trato de entender cómo mi amigo mantiene esa holgada vida con una simple canción que se coló en la lista de las mejores diez del año 93. Y eso que él sólo recibe una tercera parte de las regalías por ser el responsable de la música. El que escribió la letra se lleva la mejor tajada. La curiosidad me mata y le pido que me hable más del asunto, pero ahora los niños reclaman nuestra atención: Mario ha avistado una familia de mapaches. Al rato retomamos el palique.

Con un raro aire de solemnidad, el Roquero organiza un montón de leña apilada al tiempo que me explica que en la música vale más la suerte que el mismísimo talento. -It’s like hunting wild turkeys -me dice-. You only have one shot before they dissapear for the rest of the season.

Por el resto de la tarde me quedó zumbando entre las sienes esa metáfora.

6 comentarios:

  1. Highly amusing Nestor...I gasped as I realized who el Roquero was!! How on earth does Nestor Rodriguez end up on a farm in Northern Ontario with el Roquero de los Spin Doctors?! Solo a ti Nestor...ja ja.

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  2. Loco! Spin Doctors! 90's One Hit Wonders!!! como dijo Kate Uf, sólo a tí, Néstor...Todavía recuerdo el video con el cantante con un toque de eso que ahora es que están de moda (toque sudamericano)....

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  3. Anónimo1:45 a. m.

    no eres mas que un gay imbecil

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  4. Anónimo12:32 p. m.

    lo sabia, lo sabia!

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  5. Tito, la verdad que tu ta ma loco que un relo de a peso. Que maldito cuento!

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