viernes, junio 16, 2006

Charles Simic en versión de Guadalupe Arenillas

Charles Simic nació en 1938 en Belgrado, Yugoslavia. En 1953 emigró de su país con su madre y su hermano para reunirse con su padre en los Estados Unidos. Vivieron en Chicago y los alrededores hasta 1958. En una entrevista, Simic respondió, burlón, que si tuviera que elegir un lema sobre el significado que la poesía tiene para él, éste sería: “Más vida”. Así nos acercamos a la obra del poeta, como a un ejercicio por aprehender la realidad en un mundo fluctuante, urbano y en guerra. Con la certera mirada del extranjero, Simic da cuenta de la turbulencia que se esconde bajo los pinos quietos, las relaciones, o en los seres que deambulan anunciando “el fin del mundo o los precios de una peluquería de la zona”. La intro es también de Guadalupe; yo hoy no he hecho nada. NR

EL TIGRE
En memoria de George Oppen

En San Francisco, ese invierno,
había una tienda pequeña y oscura

llena de Budas adormecidos.

La tarde en que entré

nadie vino a recibirme.

Me quedé parado entre los sabios

como si tratara de leer sus pensamientos.


Uno era enorme y hecho de piedra.

Otros eran del tamaño de la cabeza de un niño

y tenían manchas del color de la sangre seca.

Incluso había algunos no más grandes que un ratón

y parecían estar escuchando.


“Los vientos de marzo, negros vientos,

los arenosos vientos”, escribió el poeta muerto.


Al atardecer su calle estaba vacía

excepto por mi larga sombra

abierta ante mí como tijeras.

Estaba su casa donde conté la historia

del soldado ruso,

del que parecía chino.


Yacía herido en la cama de mi padre

y le llevé agua y fósforos.

Por eso me dio un pequeño tigre

de marfil. Su boca estaba abierta por la furia,

pero no le quedaban rayas.


Recuerdo la noche que le pinté

de negro los ojos, la boca de rojo.

Mi madre me sostenía la lámpara,

preocupada por la suerte

que esta bestia podría traernos.


El tigre en mi mano gruñía suavemente

cuando estábamos solos en la oscuridad,

pero cuando acerqué mi oreja a la puerta del poeta

esa tarde, no escuché nada.


“Los vientos de marzo, negros vientos,

los arenosos vientos,” escribió una vez.



Guadalupe Arenillas, traductora de la obra de Charles Simic, nació en Buenos Aires, Argentina, se crió en la Patagonia y pasó los ’90 en Madrid. Es traductora de inglés. Actualmente hace su doctorado en la Universidad de Notre Dame.


El poema traducido pertenece a Hotel Imsomnio (1992).

1 comentario:

  1. Anónimo4:32 p. m.

    quisiera po0nerme en contacto con Guadalupe Arenillas, mi mail es danilolavigne@hotmail.com, si le pueden pasar el mail y decirle por favor que me escriba. Gracias

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