viernes, mayo 18, 2007

Intelectuales dominicanos solidarios


Entre los documentos de Pedro Henríquez Ureña en poder del Archivo Histórico del Colegio de México figura un recorte de prensa titulado "La independencia de Puerto Rico", publicado en 1915 en el diario El Progreso (Santo Domingo). Su autor es el intelectual dominicano Américo Lugo (1870-1952), célebre por haber sido un crítico acérrimo de la primera invasión estadounidense a la República Dominicana (1916-1924) y más tarde de la dictadura de Trujillo.

El hallazgo del artículo de Lugo en el archivo personal de Pedro Henríquez Ureña da cuenta de la solidaridad de lo más granado de la intelectualidad dominicana de la primera mitad de siglo XX con respecto al ideal independentista puertorriqueño. NR

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Fragmentos de “La Independencia de Puerto Rico” de Américo Lugo:

…(7) La vecina antilla tenía derecho á la independencia, repito, igual que Cuba y Santo Domingo, porque su cultura le garantizaba el tesoro de republicanismo necesario para dirigir por sí misma sus destinos, con tantas probabilidades de buen éxito como cualquiera de los primitivos estados de la Unión Americana en la época de su separación de la metrópoli.

(8) La única línea de conducta, de parte de los Estados Unidos de América, digna del aplauso del mundo civilizado y de la historia, habría sido reunir estas tres antillas en el momento supremo de reconocer su absoluta independencia, y exhortarlas á constituirse en confederación antillana, tal como ellos mismos se enlazaron en la forma que tuvieron por más práctica para constituirse, defenderse, crecer y prosperar.

(9) Lo que la independencia de Puerto Rico habría significado entonces, pesará siempre como la losa de un sepulcro sobre la conciencia de la Unión Americana. Habría significado la formación de una República grande y fuerte sobre la base inconmovible de la geografía y de la historia, la salvación de cuatro pueblos que inútilmente buscan separados su verdadero bienestar y su destino racional, y la justificación, por otra parte, de la terrible doctrina en cuyo nombre los estados Europeos han sido temporalmente excluidos del festín de América, festín en el cual un solo buitre, el buitre americano, sacia ahora su hambre inextinguible de ventajas, protectorados y colonias.

(10) Grande fué el abuso cometido por los Estados Unidos de América y gravísimo el daño causado á las Grandes Antillas y á toda la América Hispana con el sojuzgamiento de Puerto Rico. Nada ganaría ésta con ser admitida como Estado de la Unión, honor que no se le ha querido concder hasta hoy, á pesar de que tiene una suma de población superior á la de algunos Estados de esa misma Unión; porque ¿qué fusión ni harmonía pueden existir entre los pueblos, que no se funden en la geografía, la raza y en la historia?

(11) La actual condición de Puerto Rico es lamentable. Cierto que la cifra de su producción material ha aumentado á pesar del sistema imperante de explotación monpolizadora. Pero sus costumbres y tradiciones, sus aspiraciones é ideales, su idioma su alma, todo cuanto forma y constituye la cifra de su producción espiritual ha disminuído. Pueblo moralmente en ruina, contempla en lo pasado, suspira por lo porvenir, se aferra apasionadamente á los girones de personalidad propia que le quedan y cultiva silenciosamente la virtud nativa de la independencia bajo la librea del colono.

(12) Don José de Diego, nuestro futuro huésped, en su aspiración á la independencia, encarna el ideal del pueblo puertorriqueño: la voz de ese tribuno, clamando desde la gloriosa cuna del Nuevo Continente en pro de los hollados fueros de la infeliz Borinquen, repercutirá en la conciencia universal y forjará las armas de combate para la libertad política de esta última porción irredenta de patria antillana, cuya independencia es elemento indispensable de la futura Confederación de las Indias.

Américo Lugo
El Progreso, Santo Domingo, 15 de junio de 1915.

1 comentario:

  1. Anónimo10:39 p. m.

    The question of the status of Puerto Rico is more complicated than this review suggests. It appears at first glance logical to consider Puerto Rico a "colony" of sorts. It was forcibly annexed into the sphere of US American control after the Spanish-American War after all.

    Ever since it has been locked into something of a limbo between complete annexation into the US and independence. By most accounts the citizens of Puerto Rico are split -- at least when they arrive at the voting box.

    But, frankly, most US Americans are perplexed by the whole situation. Many would prefer that a plebiscite simply seal the fate between state and State once and for all.

    However, it is here in Canada that the issue might have more resonance. While many easily conclude that Puerto Rico is a colony -- is Quebec?

    Quebec was forcibly annexed into the British domain following the defeat of French forces on the Plains of Abraham. Quebeckers never got a choice. There was no vote -- there were no options -- it was Imperial military conquest that ruled here.

    In the mythological telling of Quebec history here is the point when everything burns. Houses, farms, livelihoods set aflame by the British -- English -- conquistadors. Though the rules were later repealed, in the years following British conquest, Catholics -- read francophones -- were banned from public office unless they accepted the church of the Britsh crown. An alien monarch.

    Worse, as Quebec bolted into the 1900s, industrial ownership remained highly concentrated in the hands of an almost uniformly anglophone elite in Montreal. The vast majority of francophones were consigned to blue-collar work. A quick tour of Montreal -- comparing the homes in Westmount -- home to an English majority, though it was never truly totally anglophone -- to those east of St-Laurence street where most francophones provides ready ammunition to support the claim of English dominance.

    And coming in its time -- during the era of decolonization -- how else can we interpret the slogans of Jean Lesage's liberal government in Quebec -- Maitre chez nous (we ourselves as masters)? It was from this government that René Levesques who would later found the separatist Parti Quebecois got his political footing with the creation of Hydro Quebec which nationalized Quebec's energy supply. Maitre chez nous.

    Is Quebec a colony? The intellectuals leading up to the first referendum on Quebec sovereignty certainly thought so. They put their full weight and effort behind the independence movement.

    But in the end, it is that vague concept -- the People -- that decide the fate of referendums -- at least to a degree -- not the intellectual vanguard. And it takes something momentous to break the coils of the status quo.

    The Quebec intellectual movement -- that had been riding so high on the spirits of the 1960s -- came crashing down with the results of the first referendum. René Levesque never recovered. Nor did many of Quebec's intellectual elite. It was a devastating blow. The consumerism and pessimism of the 1980s seems a logical progression from the disenchantment that ensued.

    Similarly, in the end, Puerto Rico's autonomy will be decided, however imperfectly, by Puerto Ricans, many of which may or may not aspire to the title of Intellectual. But this is not to suggest that there is not a role for the writer, painter, teacher, and philosopher.

    In my time I have met far too many Africans born into the former colonies of France that laud the glories of French civilization. Here is an even harder colonial frontier to break. To free our very minds from the yokes of our former colonizers.

    While the battle of state vs State may rage on for many years, true independence will always be affirmed by Puerto Ricans creating their art, their ideas and telling their own stories. Maitre chez nous.

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