martes, diciembre 18, 2012


Otro inédito de J. P. Emmanuel,
publicado sin permiso...


VIII

Nuestro río se ensancha
en una parte de su cauce y forma una charca.
La charca de nuestro río
es perfectamente redonda y azul,
redonda por un perímetro de piedras chinas
y azul por una formidable colonia de microorganismos.
Ese río es nuestro.
Nosotros nos vestimos igual,
caminamos en la ciudad con la misma aceleración.
No fumamos otras marcas, no sembramos
nuestros alimentos
(pero los sembraremos pronto).
Escribimos en la noche bajo luz de lámpara
(pero ya escribiremos a candelabro,
como Tomás, como Agustín)
y algunos de nosotros, iconoclastas,
lo somos más.
Nada existe codificado en nosotros que, 
con las mismas barajas,
de día jugamos al póquer
y de noche pedimos discernimiento y oráculos.
Debe estar sintiendo cada uno de los nuestros,
cuando asaltamos las barras juntos o por separado,
cuando sembramos el espanto de la sequía
en los litros de vidrio
y de las botellas sólo sobrevive la estampa y el hedor,
la vida de Stephen Dedalus.
Como en todas las tribus, en la nuestra
jamás falta pan y cerveza, y la cortesía
necesaria para nuestros visitantes,
aunque no la merezcan.
Nosotros somos una tribu
fascinada por la mitología celta.
Anhelamos sin confesarlo poder leer todos los libros,
visitar todos los países, amar todas las religiones
compadeciendo su sociología,
ser felices ahora y no tener que esperar para ello.
La asistencia al río es ley.
La devoción a sus microorganismos es voluntaria.
La casualidad nos congrega varias noches a la semana
sepa nuestro dios cómo.
Nunca ninguno de los nuestros ha llegado al ojo del río
donde un poco después se abre una charca.
¿Por qué esas cositas azules están allí?
Es probable que produzcan alimentos
por fotosíntesis y que circunvalen el agua
como cualquier protozoario.
Es probable que entre animal y vegetal sean ambas cosas.
Somos iconoclastas y podemos extender
nuestras conjeturas hasta el infinito
y responder con una modesta aseveración a todo:
nuestro río se ensancha
en una parte de su cauce y forma una charca.

de Iconoclasta





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